Migrante sin rumbo fijo
El viento la llama hacia lo incierto
persigue una chispa de esperanza
donde despertar los sentidos dormidos
Ella grita al viento,
aquí no soy nadie
las miradas le pesan,
su acento les hiere
nació distinta,
en una tierra distinta
pero aquí no soy nadie
Llega al destino soñado
resistir la indiferencia
archivar sus sueños en el cansancio
y vender sus horas por una limosna
Mary persigue su sueño
la carretera la acuna con su canción
y aún quiere conocer
aunque el mundo no la escuche, ni la nombre
Ella grita al viento, aquí no soy nadie.
viene de un barrio que le aplaude a la vida
la poesía se canta, se baila bajo la lluvia
pero aquí no soy nadie